Queratopigmentación: complicaciones y retoques, qué se corrige y qué no
Antes de una queratopigmentación, muchos pacientes hacen la misma pregunta: «Si el resultado no me convence, ¿se puede arreglar?». La respuesta honesta depende del problema. Un color demasiado claro o irregular suele mejorarse con un retoque. Otras complicaciones, más raras, solo se corrigen en parte, y algunas consecuencias no se corrigen. El Dr. Yoni Gozlan, cirujano oftalmólogo en París 16, resume lo que muestran los estudios publicados sobre la queratopigmentación.
En resumen
- El retoque de color forma parte de la técnica: en un estudio de referencia, más de un ojo de cada tres se volvió a operar para ajustar el tono.
- La sensibilidad a la luz, las molestias y la sequedad de los primeros días son frecuentes y, en las series publicadas, casi siempre pasajeras.
- Un tono demasiado claro, desigual o que se atenúa suele corregirse añadiendo pigmento. Retirar pigmento es mucho más difícil.
- Una complicación rara, la deformación progresiva de la córnea (ectasia), puede estabilizarse, pero no borrarse.
- El color natural de sus ojos no vuelve: la decisión debe considerarse definitiva.
Por qué hablar de retoques antes de la intervención
La queratopigmentación consiste en depositar un pigmento en el espesor de la córnea, dentro de un túnel en forma de anillo creado con láser de femtosegundo. La cantidad de pigmento, su distribución y la forma en que la luz atraviesa la córnea varían de un ojo a otro. Por eso, la primera intervención no siempre da exactamente el tono deseado.
Las cifras publicadas lo confirman. En una serie de 79 ojos seguidos una media de 29 meses por el equipo del Prof. Jorge Alió (Cornea, 2021), el 35,4 % de los ojos se volvió a operar para retocar el color: el 8,9 % dos veces y el 5,1 % tres veces. Tras estos retoques, todos los pacientes del estudio se declararon satisfechos con el aspecto obtenido. De hecho, una encuesta publicada en 2023 sobre la técnica FLAAK se realizó entre pacientes que habían vuelto para un retoque de color (BMC Ophthalmology, 2023).
Saber que los retoques son frecuentes permite afrontar la intervención con expectativas realistas: un primer resultado algo claro o desigual no significa que la intervención haya fracasado.
Lo que suele corregirse
Un tono demasiado claro, desigual o que se atenúa
Es el motivo de retoque más habitual. El cirujano puede añadir pigmento o completar una zona menos cubierta. En el estudio de 2021, el cambio de color (7,5 %) y la atenuación del color (5 %) figuraban entre las complicaciones descritas, y los autores indican que la mayoría de las complicaciones pudo tratarse adecuadamente.
De ahí una regla sencilla: es más fácil añadir pigmento que quitarlo. Por eso el tono se elige con prudencia, con la posibilidad de intensificarlo después.
Los síntomas de las primeras semanas
En la serie de 2021, la sensibilidad a la luz durante el primer mes fue la complicación más frecuente (30 %). En la encuesta de 2023 sobre la técnica FLAAK, 42 pacientes describieron sus síntomas tras la intervención: dolor (81 %), sequedad ocular (76 %), hormigueo (71 %), enrojecimiento (67 %) y deslumbramiento (56 %). Todos fueron pasajeros. El dolor, el hormigueo, el deslumbramiento y el enrojecimiento habían desaparecido en menos de 48 horas en aproximadamente la mitad de los pacientes, y la duración mediana fue de 7 días cuando persistían más tiempo. En una serie más antigua de 234 ojos operados por motivos médicos o estéticos (British Journal of Ophthalmology, 2018), la sensibilidad a la luz había desaparecido a los 6 meses en el 81,8 % de los pacientes afectados.
Lo que solo se corrige en parte
La ectasia corneal
La ectasia es una deformación progresiva de la córnea que puede alterar la visión. Es rara, pero se ha descrito tras una queratopigmentación estética: una serie publicada en 2024 recoge 5 pacientes (10 ojos) en los que apareció entre 6 meses y 4 años después de la intervención (Cornea). Entre ellos, un paciente se había hecho una resonancia magnética, otro se frotaba intensamente los ojos por una alergia y un tercero se había operado antes de miopía con LASIK. Tres pacientes se trataron con cross-linking, un tratamiento que busca dar rigidez a la córnea para frenar la evolución. Estabiliza la córnea, pero no le devuelve su forma original.
La retirada del pigmento
Retirar el pigmento no es un procedimiento rutinario. Dos casos publicados lo muestran. En 2025, un equipo de Barcelona describió a un paciente cuya visión había empeorado tras una queratopigmentación: fue necesario crear un colgajo corneal con láser de femtosegundo y eliminar el tejido pigmentado con láser excímer, lo que devolvió la transparencia a la córnea y mejoró la visión (Journal of Refractive Surgery). En 2026, un equipo coreano publicó una retirada con otra técnica de colgajo lamelar (Korean Journal of Ophthalmology). Son casos aislados que requieren una nueva cirugía de la córnea: la retirada no debe verse como una simple marcha atrás.
Lo que no se corrige
- Volver al color original: incluso tras una retirada, la córnea no es la de antes. La Academia Nacional de Medicina de Francia recuerda que los efectos de la queratopigmentación se consideran definitivos (2025).
- Ligeros cambios medibles: en un estudio de 166 ojos (2025), la agudeza visual, la presión ocular y el campo visual no habían cambiado de forma significativa a los 12 meses. En cambio, el número de células de la capa interna de la córnea (endotelio) había disminuido ligeramente, de 2393 a 2309 células/mm² de media, y la sensibilidad al contraste con poca luz había bajado un poco, aunque seguía dentro de los valores normales.
- Un anillo que no se agranda con la pupila: el diámetro de la zona central lo fija el pigmento. En el estudio de 2021, un paciente tuvo una limitación del campo visual (2,5 %). La Academia Nacional de Medicina de Francia señala también que este diámetro fijo puede dificultar el examen del fondo de ojo, sobre todo de su periferia.
- El aspecto del color: un tono puede verse más uniforme que un iris natural, y el color original sigue visible alrededor de la córnea. Un retoque puede ajustar la intensidad, no cambiar la naturaleza del resultado.
Lo que ayuda a limitar las complicaciones
- Un estudio completo antes de la intervención: forma y espesor de la córnea, tamaño de la pupila con poca luz, antecedentes de cirugía refractiva. Este estudio permite descartar situaciones de riesgo, como un queratocono.
- No frotarse los ojos: es una de las recomendaciones de los autores de la serie sobre la ectasia.
- Informar de su queratopigmentación antes de una resonancia magnética: algunos pigmentos contienen compuestos metálicos.
- Elegir el tono de forma progresiva: empezar de forma moderada deja margen para intensificarlo.
- Consultar sin demora a un oftalmólogo si el dolor aumenta, la visión baja o el ojo está muy rojo.
Preguntas frecuentes: complicaciones y retoques
¿Es frecuente un retoque de color?
Sí. En una serie de 79 ojos publicada en 2021, el 35,4 % de los ojos se volvió a operar para ajustar el color, a veces dos o tres veces. El retoque consiste casi siempre en añadir pigmento donde el tono es demasiado claro o desigual.
¿Se puede volver al color de ojos original?
No de forma fiable. Se han publicado algunos casos de retirada del pigmento, cada uno con una nueva cirugía láser de la córnea. La queratopigmentación debe considerarse definitiva.
¿La sensibilidad a la luz es definitiva?
En las series publicadas es frecuente al principio y casi siempre pasajera: en la encuesta de 2023 sobre la técnica FLAAK, todos los síntomas descritos tras la intervención fueron transitorios.
¿Se puede aclarar un tono demasiado oscuro?
Es más difícil que oscurecerlo, porque habría que retirar pigmento. Es una de las razones por las que el color se elige con prudencia durante la consulta.
Fuentes
- D'Oria F, Alió JL, Rodriguez AE, Amesty MA, Abu-Mustafa SK. Cosmetic keratopigmentation in sighted eyes: medium- and long-term clinical evaluation. Cornea. 2021;40(3):327-333.
- Alafaleq M, van Haselen R, Ferrari F. The safety and effectiveness of a novel annular keratopigmentation technique; a cross-sectional survey of patients. BMC Ophthalmol. 2023;23(1):292.
- Alió J, Sanginabadi A, Hojabr AT, Jafari B. Femtosecond laser-assisted keratopigmentation outcomes for pure cosmetic purposes. Am J Ophthalmol Case Rep. 2025;38:102297.
- Nouzovská K, Noveyri BB, Abu-Mustafa S, Alió JL. Corneal ectasia following cosmetic keratopigmentation. Cornea. 2025;44(6):779-787.
- Alió JL, Al-Shymali O, Amesty MA, Rodriguez AE. Keratopigmentation with micronised mineral pigments: complications and outcomes in a series of 234 eyes. Br J Ophthalmol. 2018;102(6):742-747.
- Castanera-Gratacós D, Cerro-Clusella S, Sánchez-Aparicio FI, Gala-Núñez C. Removal of a cosmetic femtosecond laser-assisted keratopigmentation. J Refract Surg. 2025;41(12):e1360-e1363.
- Song JY, Shin GY. Surgical reversal of cosmetic femtosecond laser-assisted keratopigmentation using a pupil-sparing stromal lamellar flap: a case report. Korean J Ophthalmol. 2026;40(5):582-584.
- Academia Nacional de Medicina de Francia (Académie nationale de médecine), « La kérato-pigmentation des yeux : un essor qui n'est pas sans risques », comunicado del 18 de junio de 2025.
Para saber más
- Evolución y retoque de la queratopigmentación
- Queratopigmentación: riesgos, efectos secundarios y complicaciones
Este artículo tiene una finalidad informativa general. No sustituye a una consulta médica: solo una exploración oftalmológica permite valorar los beneficios y los riesgos en su caso.